Nombrar todas al agresor contra los "procedimientos mordaza"
Esto es un modelo: Una mujer recibe un insulto o agresión machista (pongámonos en lo más suave). Lo hace público en redes. El agresor acude a los tribunales y consigue que se le ordene retirar la publicación, y a ella le cae una multa. Y por arte de birlibirloque, el problema ya no es lo que él ha escrito, sino que ella haya permitido que lo leamos. Este modelo empieza a ser popular.
Es lo que ha sucedido con Tara Heuzé-Sarmini, una profesional francesa que sencillamente denunció sexismo. A finales de agosto, recibió en LinkedIn una propuesta para incorporarse a un grupo de "emprendedores". Rechazó la invitación y señaló el carácter poco inclusivo del nombre. La respuesta del fundador fue anunciarle la próxima creación de un club de "connasses" —"mujeres gilipollas"— y sugerir que ella........
