Una falsa prioridad nacional
En la acelerada era del espectáculo, donde brillan, como bengalas, los mensajes más simples, tan propicios al proceso de contra-ilustración que sufrimos, uno ha venido a apuntalar el odio y llenar titulares mientras la complejidad del mundo se desliza por el sumidero mediático. Se trata de "prioridad nacional", eslogan falaz y farandulero, popularizado a raíz de los respectivos acuerdos de gobierno en Aragón y Extremadura. Escribiendo yo desde Andalucía –cuyos comicios están al caer– observo las barbas del vecino cautelosa mientras las colas de inmigrantes que persiguen regularizar su situación se suceden en los ayuntamientos más próximos. Y se me ocurren prioridades más urgentes a la hora de mejorar nuestro país: defender a capa y espada un "No a la guerra" que pugna por el cumplimiento del derecho internacional y la soberanía de los pueblos; reforzar la sanidad pública para que atienda a la gente de la manera más eficaz y rápida posible; o eliminar nuestra dependencia de una oligarquía tecnológica extranjera que gestiona nuestros datos más íntimos y –como demostró Zuboff– moldea nuestros comportamientos. Todo lo anterior contribuiría a ensalzar una España que, siendo, por qué no, patria querida, no caería en la fosa séptica........
