Migrantes Espaciales: Cómo Donald Trump convirtió a los migrantes en una amenaza extraterrestre
Recuerden la escena de Men in Black en que el personaje de Tommy Lee Jones conduce a un desconcertado Will Smith hacia el cuartel secreto de los Hombres de Negro y le revela la verdad: miles de extraterrestres viven entre nosotros, caminan por Manhattan, compran en supermercados, trabajan en edificios de oficinas y nadie lo nota. La gracia narrativa de la franquicia no residía solamente en el humor de la premisa. Residía en que esa agencia secreta existía para regular la inmigración extraterrestre: para vigilar, controlar y deportar a quienes no pertenecían, con el extraño siempre bajo sospecha aunque caminara entre nosotros con apariencia de normalidad. La película de 1997 construyó su universo sobre una metáfora tan transparente que se volvió invisible: el Estado como árbitro último de quién puede quedarse y quién debe irse, la agencia gubernamental como fuerza de expulsión que el ciudadano común nunca ve pero que opera constantemente a su alrededor.
El 28 de mayo de 2026, esa premisa abandonó las pantallas para convertirse en política oficial de la Casa Blanca. La operación venía preparándose desde marzo, cuando la administración Trump registró en silencio los dominios alien.gov y aliens.gov en el mismo período en que prometía desclasificar archivos gubernamentales sobre fenómenos aéreos no identificados, sembrando deliberadamente la expectativa de una revelación cósmica. Foros especializados, comunidades de entusiastas de los UAP —Unidentified Anomalous Phenomena— y canales dedicados a conspiraciones extraterrestres comenzaron a contar los días. La antesala llegó el propio 28 de mayo con una publicación en X: un video de animación en que un OVNI rapta a una figura humana sobre un muro fronterizo en el desierto, acompañado de la leyenda They walk among us. Después llegó la plataforma, que se abría con un desplazamiento de texto al estilo de Star Wars, verdes sobre negro. El secreto guardado durante décadas no era sobre civilizaciones interestelares. Era sobre migrantes.
La operación resulta más sofisticada que una campaña antiinmigración convencional porque no trabaja sobre argumentos: trabaja sobre emociones acumuladas. La plataforma declaraba: “They walk among us. For 60 years, the US government has kept a closely guarded secret. Aliens have been walking among us, living in our neighborhoods, and interacting with us in our daily lives.”  El texto no se detuvo en el migrante como sujeto de persecución: amplió la acusación hacia toda la historia política del país. “Millions arrived under the cover of darkness and embedded........
