Toda gran historia comienza con sueños
Los homenajes deben hacerse cuando las personas están vivas. Después de muertos, las exaltaciones se convierten en palabras tardías que no alcanzan a honrar la entrega ni el sacrificio. Por eso, hoy es justo reconocer la labor de Audrey Soraya Peña Rivera, quien asumió la gerencia del Hospital Departamental San Antonio de Padua de La Plata en 2003, en uno de sus momentos más críticos.
Recibió una institución quebrada: siete meses de salarios atrasados, farmacias hospitalarias sin medicamentos y familias obligadas a comprarlos en droguerías externas para que pudieran ser suministrados a sus pacientes. Era un panorama desolador, marcado por la precariedad y la desconfianza ciudadana.
Para salvar la empresa fue necesario firmar un convenio de desempeño que implicó la salida de un número significativo........
