Chile: ¡ofrezco relaciones diplomáticas aquí y ahora!”
En 2004, durante la Cumbre de las Américas celebrada en Monterrey, el presidente Carlos Mesa y su homólogo chileno, Ricardo Lagos, protagonizaron un duro debate a propósito de la reivindicación marítima boliviana. Mesa, elocuente orador, hizo gala de su conocimiento histórico para poner en aprietos al mandatario chileno y exigió diálogo. Lagos, apoyado en la tesis chilena de la inalterabilidad del Tratado de 1904, sostuvo: “fue firmado y debe cumplirse”. Rechazó la consideración del tema en ese foro y, ante el pedido boliviano de apertura al diálogo, respondió: “Si de diálogo se trata, ¡ofrezco relaciones diplomáticas aquí y ahora!”.
Desde entonces no ha existido mandatario chileno, cualquiera fuese su ideología, que no haya sostenido la necesidad de reanudar relaciones diplomáticas con Bolivia. Incluso, durante la tramitación de la demanda boliviana ante la Corte Internacional de Justicia, el entonces canciller chileno Heraldo Muñoz afirmó que su país estaba dispuesto a restablecer relaciones diplomáticas “de inmediato, si hay voluntad política”. Más recientemente, antes de asumir la presidencia, Gabriel Boric declaró en una entrevista televisiva: “Sueño con ver, durante mi mandato, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Bolivia”.
Estos antecedentes evidencian que la postura chilena de reanudar relaciones diplomáticas con Bolivia es una constante y forma parte de una política exterior de Estado. No fue una idea exclusiva de los gobiernos de Lagos, Piñera, Bachelet o Boric; es la materialización de un propósito estatal........
