La Batalla por Latinoamérica
El 12 de octubre de 1492 se dice que un presunto genovés llegó a lo que esperaba fuera Cipango o Catay con un grupo de marinos aventureros (algunos quizás con penas conmutadas para venir) en “tres cascarones de nueces”, dos de ellas denominadas carabelas (paradoja la de sus velas que fueron las primeras que permitieron “ir hacia atrás”, una constante de política y Poder en nuestras tierras) pero se encontró en una isla del archipiélago de las Bahamas llamada Guanahani (la candidatura de cuál fue la primera se la disputan varias), bautizada por ellos como San Salvador para poder tomar posesión para su Reyna.
No voy a entrar en la controversia de las leyendas rosas del Buen Salvaje (tan en la filosofía antidesarrollista de Rousseau) o los Pueblos Felices (mientras que algunos eran devorados en religiones antropofágicas en unas tierras y otros esclavizados por sacerdotes y gobernantes en otras) ni a la leyenda negra del ignorante conquistador rapaz y asesino que tan buen efecto de marketing les dio a ingleses y sus descendientes de la América del Norte. Voy a hablar de cómo estas benditas tierras han sido, una, otra y muchas veces, festín y batalla de intereses ajenos —a veces confundidos como........
