Gestión gubernamental, decisiones e institucionalidad
En Bolivia continuamos afligidos porque hasta ahora no encontramos o no conocemos cuales son las estrategias del gobierno para conducir nuestro país. Es decir, no sabemos cómo se conducirá en lo político, lo legal, lo social, lo tecnológico, lo medioambiental, la educación, la salud, la inversión, la producción, la responsabilidad por la función pública, la rendición de cuentas y otros; en definitiva, no conocemos los alcances de la GESTIÓN GUBERNAMENTAL. Apreciamos, sin embargo, los intentos en lo económico, en la provisión de hidrocarburos, los supuestos sabotajes y ahora en las mezclas con las que venían los combustibles comprados al parecer bajo los contratos heredados con un resultado final “pésima calidad del combustible”. Pero un país no se conduce, no se gobierna con discursos, anuncios, buenas intenciones y sin DECISIONES orientadas a lograr resultados para alcanzar los objetivos previamente definidos. La ciencia administrativa destaca como la principal responsabilidad de un ejecutivo o de cualquier trabajador a la TOMA DE DECISIONES y eso nos caracteriza a los Administradores de Empresas, a diferencia de otros profesionales y sobre todo de aquellos teóricos que siguen operando con supuestos y nunca quieren ver la realidad.
Que duro inicio de un artículo que quiere caracterizarse por destacar lo positivo que además tanto lo necesita el país para equilibrar todo lo negativo de lo que nos vamos enterando cada día, aunque me temo que lo positivo es todavía muy escaso e invisible, porque no se ve, no se toca, no se percibe y ni se siente.
Sabemos que gobernar a los bolivianos es muy difícil, somos muy complicados y siempre estamos buscando la paja en ojo ajeno cuando tenemos una biga en el nuestro, por eso somos muy difíciles de conducir y si tenemos un GOBIERNO DEBIL como se nuestra él actual, que deja que el rio siga revuelto mientras ganan los pescadores, que en este caso son los saboteadores, aprovechadores, charlatanes, chantajistas, especuladores, funcionarios públicos con consignas y muchos más; nos deja a todos nuevamente en la incertidumbre, porque se nos diluyen las esperanzas, los buenos deseos, la voluntad para el sacrificio, el voto que se le dio y mucho más. Presidente, no vemos los cambios que esperábamos con prontitud ante el desastre de país que usted mismo identificó, seguimos conociendo las noticias que solo muestran problemas en el día a día, sin solución y vaya a saber cómo será con lo que hasta ahora no conocemos, o no se ha transparentado. Por ello, sabemos qué hay tantas cosas importantes en la actual coyuntura y una de ellas es INSTITUCIONALIDAD que se debe devolver a todas aquellas unidades de la estructura del Estado que tienen que actuar cumpliendo su responsabilidad y coadyuvando a la GESTIÓN GUBERNAMENTAL.
Inicio precisando el rol y la institucionalidad que debe tener la Vicepresidencia de la República y que sin explicación, acuerdo y consenso se modificó, volvió o se repuso su rol con el DS 5522. Se conoce que las atribuciones que tenía asignadas la vicepresidencia por un anterior Decreto que respondían a la persona que co-gobernaba y decidía en anteriores gestiones, había creado un pequeño super poder. Todos ya conocemos la personalidad de Lara. Sabemos de su búsqueda de protagonismo y de sus constantes reclamos y críticas al presidente, a sus ministros y una de las ultimas noticia de hoy jueves 26 publicada en ANF dice: “Foncomin sale en defensa de Lara y advierte movilización si el Gobierno no elimina el DS 5552.” Nos seguimos equivocando, porque estamos abriendo frentes cuando lo mejor es negociar y recordemos que en la primera pulseta con la COB perdió el Gobierno. Presidente recomiende a sus ministros se concentren en los temas críticos que se deben atender desde el poder ejecutivo y no pierdan el tiempo en minucias que con el dialogo, la reflexión, el compromiso, las relaciones personales y las políticas se deben atender y solucionar.
Un segundo tema en el tapete esta la institucionalidad del Banco Central de Bolivia. No se pueden tener directores interinos en una entidad de esta naturaleza, porque el riesgo sigue latente y estamos actuando de forma similar al anterior gobierno que destruyó el respeto y la independencia de poderes e instituciones. No seamos iguales, tomemos decisiones y llevemos a la Asamblea lo que corresponda y demos señales significativas de cambio, porque el dejar que el tiempo atienda los temas críticos, es la peor de las decisiones y el peor de los problemas en una Gestión Gubernamental. Además, es imperioso que se abra el mercado a las operaciones en moneda extranjera. Nuevamente las utilidades del sistema financiero son abundantes gracias a la protección permanente del anterior gobierno y de la falta de normativa que obligue a los bancos a sumarse a la gran cruzada de reconstrucción del país. Nunca dejaron de realizar operaciones en moneda extranjera, solo actuaron dejando los fondos fuera y atendieron a través de sus corresponsales cobrando comisiones en operaciones locales, lo que les permitió compensar las diferencias de cambio.
Entonces es urgente fijar un tipo de cambio real no referencial. Se debe volver al bolsín, fijando inicialmente una banda que se ira ajustando con los precios de la oferta y demanda y para atender los requerimientos se debe recurrir a dos fuentes, la primera las exportaciones que se supone deberán crecer y declararse vía Banco Central si este sector aprecia que recibirá un precio mayor por cada dólar entregado. La segunda como fuente temporal deben utilizarse los dólares de libre disponibilidad hasta reactivar el comercio exterior que además se le ha dado el privilegio de importar muchos bienes sin pago de aranceles. No se olviden de otro gran generador de divisas, el Turismo del que hablaremos próximamente. Conclusión: mayor precio del dólar, más exportaciones con más divisas declaradas, más reservas internacionales y más disponibilidad para atender importaciones y reactivar el aparato productivo, mostrar la seguridad jurídica e incentivar las operaciones financieras en el país.
El tercer tema de institucionalidad esta referido a la Contraloría General del Estado que es la responsable de demandar y exigir el cumplimiento de los alcances de la Ley 1178 del Sistema de Administración y Control Gubernamental -SAFCO-. Sabemos que su rol ha sido repartido entre la CGR y la Procuraduría del Estado. Ninguna ha mostrado resultados que beneficien al país y solo sabemos que todo ha estado bien, porque nunca mostraron un informe de control gubernamental con observaciones y menos con responsabilidades administrativas, civiles o penales. Hoy se ha elegido a una funcionaria antigua como interina. ¿Cuál es su poder, su solvencia, su apoyo, su transparencia y su equipo de auditores con la capacidad de mostrar resultados de todo lo que se hizo y de la tan mentada corrupción que bandea por calles y plazas? Señores del Gobierno aprovecho de recordarles a todos, lo primero que deben hacer es su declaración jurada de bienes y que tienen la obligación de cumplir el mandato de la “Accountability que es la obligación de asumir la responsabilidad por las propias acciones y resultados, y de poder explicar y justificar el desempeño, yendo más allá del simple cumplimiento para asegurar un impacto positivo, e implica rendir cuentas, ser transparente y dueño de los compromisos, tanto en lo personal como en lo profesional” (Google visión creada por AI)
Estamos preocupados porque no vemos lo que esperábamos. La población esta empezando a asumir su típica actitud y criticar. El presidente sigue haciendo anuncios de toda índole y el Vicepresidente atacando a todo el que puede, porque le dan los argumentos para hacerlo, mientras tanto los gobernantes obnubilados sin hacer GESTIÓN GUNERNAMENTAL, sin tomar DECISIONES que trasciendan, mostrando su autoridad y sin reponer la INSTITUCIONALIDAD tan devastada en los últimos 20 años, consideran que están gobernando; fíjense como percibe el ciudadano, como una falsa ilusión.
El autor es administrador de empresas, Profesor Emérito y Director del IICCA - UMSA
