Los sénior no son absentistas
Cada cierto tiempo reaparece el mismo discurso: si aumentan las bajas laborales, la causa debe buscarse en un supuesto abuso de los trabajadores. Y si además se puede señalar a un colectivo concreto, mejor. Esta vez, el foco se ha puesto sobre las personas trabajadoras de más edad, a raíz de un informe de Mutua Navarra que concluye que los trabajadores veteranos acumulan las bajas de mayor duración.
El titular puede resultar llamativo. El problema es que induce a una interpretación profundamente equivocada: que las personas sénior son más absentistas, menos comprometidas o responsables de un problema económico para las empresas. Nada más lejos de la realidad.
Lo primero que conviene aclarar es que una baja laboral no es absentismo. Una incapacidad temporal es una situación médica reconocida por profesionales sanitarios. Cuando una persona está de baja no está ejerciendo un derecho caprichoso ni aprovechándose del sistema; está enferma o lesionada y no puede trabajar en condiciones adecuadas. Confundir enfermedad con absentismo constituye una manipulación interesada que acaba estigmatizando a quienes atraviesan problemas de salud.
Los propios datos publicados muestran algo que cualquier persona con sentido común entiende. Los trabajadores de más edad presentan procesos más largos porque padecen enfermedades más complejas, tienen peores tiempos de recuperación y acumulan un mayor desgaste físico derivado de décadas de actividad laboral. No porque quieran trabajar menos.
¿De verdad alguien se sorprende de que una persona de 60 años tarde más en recuperarse de una intervención quirúrgica que una de 25? ¿O de que un trabajador que lleva cuarenta años realizando esfuerzos físicos tenga más probabilidades de........
