Pescar entre sentimientos
Domingo imposible para quienes dicen que no se puede mezclar deporte y política. El fútbol masculino, el de la atención desmedida, sobreexcita identidades y enaltece el éxito, tótem particular de la cultura actual. El Mundial catapulta ese mainstream, y su evidentísima carga simbólica alimenta fervores inusitados, climas ambientales y marcas generacionales. Los políticos se lanzan cada día a faenar por la hegemonía y la disputa de las identidades nacionales, reconozcámoslo, es uno de nuestros platos favoritos.
Son fechas estupendas para un estudio sociológico sobre el nacionalismo español, sobre cómo operan las pasiones o el cebo de la unanimidad, de una comunión inflada en torno a la Roja, supuestamente arropada por todo un país. Pero lo de sentir las banderas va por barrios, lo sabemos bien. Desde la pasión desatada al rechazo de plano, pasando por múltiples formas de........
