¿Amistad y solidaridad en la empresa?
Al entrar cada mañana en el lugar de trabajo, solemos dejar en la puerta preferencias personales e incluso preocupaciones familiares. Ponemos entre paréntesis opiniones políticas y religiosas e incluso nos olvidamos de problemas privados para ponernos en actitud de colaborar en el equipo. La vida económica ofrece un terreno neutral para la colaboración.
Esta imagen choca a veces con la realidad de unas organizaciones deshumanizadas, en las que unas exigencias de rentabilidad avariciosas, una gestión mecánica de las relaciones humanas, o el aislamiento impuesto por la tecnología dejan a muchos olvidados en un rincón –los Bullshit Jobs de David Graeber (2018)– o provocan crisis de burn-out con graves heridas psicológicas. Ocurre, pero no siempre.
En su libro Reinventar las........
