Tragedia en Ceuta
La joven Faten jugaba a fútbol en la Liga Regional de Marruecos, en el equipo del Moghreb Atlético Tetuán. Destacaba como lateral izquierda y se entregaba en los entrenamientos como nadie. Cobraba 24 euros en los partidos, pero sólo cuando su equipo ganaba. Su vida no era fácil. Su padre murió cuando ella tenía 12 años, y trataba de ayudar como podía a la economía familiar limpiando tumbas en el cementerio de la ciudad y vendiendo manojos de albahaca. No era suficiente, pero no encontraba nada mejor. Su madre, Jamilla, cuenta que últimamente la veía triste y distante, que la veía apagada.
Faten pertenece a una generación que ya el pasado año salió a la calle para denunciar las grandes carencias del........
