De eso que casi nadie habla…
Hace pocos días leí la novela La mano que cura, de la escritora antioqueña Lina María Parra Ochoa. No tengo palabras para describir tan agradable narración; de principio a fin lo mantiene a uno conectado a ese cúmulo de letras encantadas. En pocas palabras, tremenda novela. Todo gira en torno a esos temas de los que casi nadie habla, o de los que no les gusta o les da miedo hablar: las ánimas del purgatorio.
El papá de Lina, la protagonista, acaba de morir y mientras ella digiere la pérdida, se dedica a organizar los libros de la biblioteca que él dejó. Pasados algunos días, descubre que posee ciertos poderes, dones que también tiene su madre, quien a su vez los aprendió de su maestra, Ana Gregoria, una mujer que sabía de trabajos, amarres y brujería.
Sin pretender contar la novela, debo decir que lo que más llamó mi atención fue el tema de las ánimas del purgatorio. Lina sabía invocarlas cada vez que las necesitaba y éstas la protegían y cuidaban. Según ella, un ejército de almas la rodeaba y la hacían sentir segura. En alguna parte de la novela las describe, porque no solo las podía sentir, sino también ver.
De eso que casi nadie habla… hoy quiero hablar; y lo hago porque el tema me inquieta y me deja muchos interrogantes. Eso sí, trataré de hacerlo con mucha altura y total respeto. Hace varios años conocí a una amiga —Yudi Astrid Mira........
