No fue una derrota de la pizarra
Arbeloa estuvo muy rápido y astuto. Se echó toda la culpa inmediatamente después de la derrota ante el Mallorca y así le quitó la presión que iba a llegar al grupo más rápido incluso que sus propias palabras, pero la realidad es que, más allá de la alineación y los cambios — que podemos debatirlos —, lo que no vi sobre el campo fue un arrebato por parte de los jugadores pensando en que la Liga se escapaba (incluso sin saber aún el resultado del M
