Una nueva etapa de nuestra crisis sistémica
Bolivia atraviesa nuevamente un momento de alta tensión política y social. Los bloqueos en el altiplano que pueden extenderse a otras regiones del país, los episodios de violencia extrema, el cerco económico y la creciente sensación de ingobernabilidad no son hechos aislados ni coyunturales.
Son las señales de una crisis sistémica de transición histórica en la que colisionan problemas estructurales no resueltos y tensiones sociales acumuladas, sumadas al intento desestabilizador de Evo Morales y los errores recientes de conducción política.
Una primera causa de esta crisis es el sobreempoderamiento de las organizaciones campesinas, los grupos corporativos y los sectores populares, sin una transformación sociopolítica sostenible ni una modernización estructural del Estado.
En muchos casos, el poder fue trasladado sin construir mecanismos estables de institucionalidad democrática, meritocracia o equilibrio republicano. El resultado fue un esquema de gobernanza dependiente de pactos corporativos, distribución de rentas y control político de los sectores sociales.
El colapso de este modelo y la crisis........
