Las nuevas señales y el ‘ama sua’
Una de las manifestaciones más inmediatas de la crisis económica que se desató durante el gobierno anterior fueron los límites impuestos paulatinamente al consumo en el exterior con tarjetas de débito y crédito.
En cosa de meses, los montos máximos se fueron achicando hasta llegar a cero y se canceló la posibilidad de realizar transferencias o efectuar pagos por servicios o productos adquiridos a través de Internet.
La cuestión se agravaba porque tampoco era sencillo para los bolivianos que vivían y trabajaban fuera del país enviar dólares a sus familias, salvo que lo hicieran de manera directa o con la ayuda de algún viajero que estuviera dispuesto a asumir el riesgo de llevar dinero en efectivo.
El efecto directo de esto fue que había cada vez menos dólares en circulación en un mercado de por sí restringido, y una creciente brecha que llegó a más del 200%, entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
Si una crisis económica de esa gravedad no se reflejó en una explosión social o, como ocurrió en los tiempos ya muy lejanos de la UDP, en un acortamiento del mandato presidencial, fue porque se cruzaron las........
