Salman gana, Foucault pierde
A pesar de las fatwas (órdenes mundiales de asesinato) emitidas contra él por los clérigos fundamentalistas de Irán, por el solo hecho de atreverse a un enfoque irónico sobre el profeta en su novela más conocida, y de la pérdida de un ojo en el atentado más reciente perpetrado en su contra por los fanáticos, el escritor Salman Rushdie acabó sobreviviendo a los dos máximos ayatolas del chiismo, Jomeini y Khamenei, que promovieron el terrorismo a escala global.
Salman gana la partida, en lo que puede considerarse una victoria internacional para la libertad de expresión sobre la censura, de la imaginación literaria sobre un dogmatismo medieval que buscó proveerse de armas nucleares para “borrar de la faz........
