Yolanda se planta: "Si no hay Casera nos vamos"
Yolanda se planta: "Si no hay Casera nos vamos"
Se comprende que los del PCE/IU se pongan nerviosos porque ven que el PSOE les está comiendo la tostada y puede convocar elecciones y ellos sin candidato.
¡Ya está bien! El viernes 20 de marzo, el corazón de la izquierda y de los progresistas de esta España resiliente, transversal y siempre plurinacional, dejó de latir durante unas largas, interminables horas. La coalición gubernamental se bandeó con violencia y a punto estuvo de irse a pique. Con sabiduría, nuestros líderes comprendieron que la historia sería inclemente con ellos. Esto es lo que sucedió en los días previos. La secuencia de una crisis que se superó. Hasta el próximo titular.
En las elecciones celebradas el pasado 15 de marzo en Castilla y León, los candidatos de la exlideresa Yolanda, de Antonio Maíllo -el jefe de Izquierda Unida- y los podemitas de Iglesias, que son las tres opciones que los comunistas ofrecen al elector a ver si pica, perdieron la mitad de sus votantes de 2022 (del 5,1 bajaron al 2,9%) y al procurador que tenían por Valladolid. Izquierda Unida se presentó en coalición con los Verdes Equo y Sumar y bautizaron a la coalición IU-MS-VQ con el original nombre de "En común". Un mes antes, en las autonómicas de Aragón les sucedió una desdicha parecida. Podemos perdió 20 mil de los 26 mil votos que tuvo en 2023 y aunque la bajada de IU y Sumar fue menor, no impidió que los apoyos se redujeran del 7 al 3,8%. Los electores de la izquierda comunista en Aragón se quedaron en casa.
"¡Hasta aquí hemos llegado!", debió exclamar Antonio Maillo. "¡Yolanda, vete ya!... a los Oscar o donde te........
