Dejen trabajar a Trump
Dejen trabajar a Trump
Toda la paciencia que sus críticos en la prensa han mostrado con los demócratas y Europa es ahora impaciencia y exige soluciones definitivas a Trump.
Las cosas no terminan de aclararse en Irán y el estrecho de Ormuz, y Donald Trump y sus subordinados juegan con las palabras para presentar un cuadro favorable de la situación igual que lo hacen los medios pero en la otra dirección. Vamos para el año y medio de la segunda Administración Trump y muchos aún no han aprendido a esperar acontecimientos sin juzgar y darle vueltas a cada declaración del magnate de Queens, que disfruta descolocando y acierta más que sus críticos tomándose poco en serio sus propias opiniones y predicciones.
Toda la paciencia que sus críticos en los medios han mostrado con los demócratas y con Europa, dos monumentos a la inacción y la palabrería banal, se ha transformado ahora en impaciencia al exigirle resultados concretos, soluciones definitivas en Irán a Trump. La guerra que demócratas y europeos asumieron como prioritaria, la de Ucrania, va ya por su quinto año con consecuencias catastróficas para su bando, el de los ucranianos, pero la paciencia sin resultados es aquí sinónimo de determinación, fiabilidad y pensamiento estratégico.
Hasta el regreso a la Casa Blanca de Trump, y pese a que todo el mundo veía que el frente estaba estancado, desde Washington y las capitales europeas se repetía aquello del apoyo "as long as it takes" ("por el tiempo que sea necesario"), sin que a nadie se le ocurriera que era urgente apretar el acelerador hacia la victoria o buscar formas de negociar.
Tuvo que llegar Trump,........
