A Sánchez le ha tocado la lotería
A Sánchez le ha tocado la lotería
No hace falta ser un lince para ver que el posado escénico rebelde de Pedro Sánchez frente a Trump a cuenta de la guerra le va a resultar muy rentable a corto plazo en términos de popularidad sobrevenida.
El tamaño importa. Dentro de las fronteras nacionales de Irán cabrían 75 países de las dimensiones de Israel o, alternativamente, algo más de 3 que fuesen como España (en concreto, 3,5). La geografía importa. Pese a constituir territorios contiguos, la ortografía de Irán no recuerda en nada a la de Irak, un paisaje casi uniformemente llano, árido y de muy difícil defensa militar salvo en la región kurda colindante con el mismo Irán. Por el contrario, lo quebrado y montañoso de su superficie se asemeja bastante a la propia de Afganistán, ese escarpado patatal donde unas tribus de pastores de cabras calzados con zapatillas de esparto derrotaron al Ejército Rojo, primero, y al de los Estados Unidos, después.
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La demografía, en fin, también importa. Por cada habitante hebreo de Israel (los hebreos representan el 75% del censo) hay 12 iraníes. Esos tres datos juntos bastan y sobran para entender lo fundamental: que la guerra no puede ser larga. Y es que, con desproporciones de tal orden de magnitud, una guerra larga únicamente la podría ganar Irán. E Irán no la puede ganar. El desenlace final, pues, no se va a demorar demasiado en el tiempo. Y ello significa, ya bajando a nuestro prosaico plano doméstico, que el rédito político que pudiese tratar de capitalizar el presidente Sánchez va a tener una fecha de caducidad cercana, muy cercana.
No hace falta ser un lince para ver que el posado escénico rebelde de Pedro Sánchez frente a Trump a cuenta de la guerra le va a resultar muy rentable a corto plazo en términos de popularidad sobrevenida. Pero la memoria de las masas contemporáneas, esos zombis sometidos las 24 horas del día al bombardeo incesante de los medios audiovisuales de comunicación, no dura mucho más que la de los peces (lo único que una sardina recuerda de su vida es lo ocurrido en los últimos 3 segundos). Trump acaba de resucitar al Gobierno de España cuando ya hasta él mismo se daba por muerto. Pero de nada le servirá a Sánchez si no adelantan las elecciones ya.
