¿Puede la selección de fútbol salvar, en serio, a la nación española?
¿Puede la selección de fútbol salvar, en serio, a la nación española?
¿Hay motivos para la esperanza, para una cierta recuperación nacional, al menos en el capítulo de las emociones? Los hay.
También a mí me asombra que en territorios calcinados por el separatismo se hayan echado a las calles tantos, tantísimos jóvenes, para apoyar a la selección nacional de fútbol. Está aún reciente la gigantesca movilización de masas, especialmente de jóvenes, en el viaje del Papa a España, y, en cierto modo, la toma de la calle por bandadas interminables de muchachos, ellos y ellas con la cara pintada con los colores de la bandera nacional, es o recuerda a esa España que salió del arcón con olor a manzana a saludar a León XIV, con una alegría inesperada y una vitalidad conmovedora. Esta es más bullanguera, como es natural, pero tampoco parece gamberra ni sucia, ni destrozona de otro mobiliario que el natural de su tracto digestivo y las amenazas para su colesterol y sus triglicéridos.
Entre Nico Williams y el terrorismo ocultado
Lo más chocante puede ser lo del País Vasco y Navarra, que el año que viene pueden estar en pleno levantamiento secesionista contra el nuevo gobierno del PP, con participación o apoyo parlamentario de Vox. Nada en el ámbito político de los partidos nacionales y constitucionales —UPN, PP y Vox— da muestras de poder oponerse a la deriva pro-etarra y revolucionaria. Ver una entrevista con Nico Williams es una suerte de chapuzón........
