La danza de los corruptos
La danza de los corruptos
No es que Sánchez los elija sin saber que son así. Es que, precisamente porque son así, aceptan ellos ser hombres de Sánchez.
En alguna ocasión, Santos Cerdán ha atribuido la persecución que padece al deseo de algunos de castigarle por haberse prestado en su momento a negociar en nombre de Sánchez la investidura a cambio de la amnistía. Y por dejarse fotografiar con el prófugo sedicioso. Podría ser verdad, pero no lo es. Ocurre exactamente lo contrario. Para poder seguir con sus negocios corruptos y continuar enriqueciéndose, Cerdán se mostró dispuesto a soportar la ignominia de ir a Bruselas a rendir pleitesía al golpista y prometerle cuanto exigiera con tal de que Sánchez siguiera alojándose en La Moncloa. Esto es justamente lo que él necesitaba para continuar cobrando coimas. Por lo tanto, no se le castiga por habernos humillado, sino que nos humilló para poder........
