Con Mahoma no se atreven
Con Mahoma no se atreven
La "libertad de ponerse el velo" es ridícula, porque no existe una presión social para no ponérselo, ni ningún hombre va a obligar a su mujer a quedarse en casa si se tapa la cabeza
Ser español es un poco cansado. Durante ocho años de feminismo gubernamental, los partidos de izquierdas nos han hecho saber que hay determinadas prácticas que son de un machismo intolerable, bárbaro y medieval que los hombres deberíamos dejar de perpetrar para dejar de oprimir con nuestra testosterona a las mujeres. A saber: sentarse con las piernas excesivamente separadas (¡manspreading!), discutirle algo, lo que sea, a cualquier mujer en cualquier ámbito (¡mansplaining!) o que el camarero presuponga para quién es cada bebida si una pareja pide una Cocacola Light y una Mahou. Para esto último no se han inventado aún un anglicismo. Creo. Hay tanto machismo en la sociedad como granos de arena en el desierto, pero hay cierto sector que jamás ha merecido una reprimenda del feminismo oficial, no digamos ya una campaña pagada con fondos públicos, una parte de la población a la que se evita nombrar como si fueran Voldemort en Hogwarts. Los musulmanes.
La mayor parte de la izquierda basa sus razonamientos en la serie que está de moda, y por eso cuando ganó Trump en 2016 abundaron los comentarios que mencionaban El cuento de la criada como un futuro previsible. Ese futuro donde las mujeres son objetos decorativos sin agencia........
