¡Viva el derecho internacional! aunque se viole el nacional
¡Viva el derecho internacional! aunque se viole el nacional
Es evidente que Donald Trump es un matón sin paliativos, y su falta de empatía está a la altura de un psicópata, pero esa obscenidad no convierte a Sánchez en Gandhi.
¿Nos toma por idiotas? ¿Es que el "no a la guerra" convierte al resto, en partidarios de ella? ¿Cómo puede pasar por el príncipe de la paz, quién siempre está en guerra? Proyección.
Desde que llegó al poder no ha hecho otra cosa que desenterrar la guerra civil, convertir las ideas del adversario en trincheras y trastocar el legítimo derecho a la discrepancia en pura polarización. ¿Se cree, que por defender con solemnidad la defensa del derecho internacional, mientras dilapida el nacional, le servirá para tapar sus trazas de caudillo bananero? Proyección.
Y no contento con la impostura; ahora nos quiere colar una herramienta digital para atajar los discursos de odio en las RRSS. Foro contra el odio, ¡mándale huevos!, que diría el otro. Es inaudito, el mayor polarizador de la historia de la democracia, el que anda en procesión con el féretro de Franco los 365 días del año y sataniza a cualquiera como ultraderechista por afearle la impostura, pretende atajar la libertad de expresión para ocultar sus timos. Es un estafador en toda regla. Proyección.
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Atajar la incitación al odio en las RRSS es un fin loable. Como lo es la defensa del orden internacional; pero, hombre, que no sea Torquemada el que nos dé lecciones de tolerancia, ni Savonarola nos incite al amor libre, porque agitar los valores morales para sacarle rendimiento electoral, es el mayor crimen. Por el crimen, y por sacarle ventaja mediante el señuelo de un valor moral que no respeta. Proyección.
Es evidente que Donald Trump es un matón sin paliativos, y su falta de empatía está a la altura de un psicópata, pero esa obscenidad no convierte a Sánchez en Gandhi, ni en mejor persona que Trump. Su utilización publicitaria de la moralidad internacional para lograr fines espurios, lo iguala al déspota. ¿Qué legitimidad tiene Sánchez para oponerse al derrocamiento arbitrario de la legalidad internacional, si jamás se ha opuesto al régimen integrista del gobierno de Irán, ni ha impulsado campaña alguna para exigir el respeto a ese derecho internacional pisoteado sistemáticamente por los Ayatolás, subvencionando a los grupos terroristas que lo violan dentro y fuera de Irán? Proyección.
Al macho alfa del feminismo Woke le importó un carajo la suerte de las mujeres y de los homosexuales en Irán hasta que un gorila americano decidió aplastar a sus responsables. Como le importó un carajo la legitimidad de las elecciones democráticas en Venezuela pisoteadas por su compi ideológico Nicolás Maduro, y su cómplice Zapatero. Proyección.
Todos sabemos -también los mercenarios que le rodean-, que la evocación al derecho internacional y los principios morales de la ONU, son el último truco que las circunstancias le has puesto a tiro (nunca mejor dicho) para falsificar unas elecciones que tiene perdidas. Esta inmoralidad está degradando cada día más a las instituciones españolas. Y si desde Aristóteles sabemos que frente a la inmoralidad de los hombres, solo la Ley puede garantizar la civilización, hoy habremos de corregirlo: Las leyes no son suficientes si el aceite que engrasa su entramado legal, es decir, los valores, se han prostituido. Ahora sabemos que unas (las leyes) sin los otros (los valores) no hay democracia que sobreviva. Por eso hoy quiero hacer nuevamente hincapié en ellos. Aunque me repita: "Sepulcros blanqueados". Proyección.
