Mujeres que vinieron a defender la Segunda República
Imágen de archivo. / Levante-EMV
Como, recientemente, ha dicho Carlos Bardem, yo también estoy de acuerdo con Jean Paul Sartre, que señalaba que escribir implica una responsabilidad. Responsabilidad que, en muchas ocasiones, no he querido asumir, porque los tiempos están muy malos y me causa mucho estrés. Sin embargo, ahora, sin saber muy bien por qué, estoy cada vez más dispuesta a asumirla. Quizá, por eso, porque los tiempos están muy malos y las mujeres tenemos mucho que decir y no nos podemos callar. Las mujeres nos vemos obligadas a defender, otra vez, los derechos ya alcanzados. Porque, aunque, no hemos logrado la igualdad real y efectiva, en algunos países, hemos conseguido la igualdad legal, que es un paso y el camino.
Ante esto, el patriarcado se reinventa, rearma y reacciona. O no tanto, porque lo ha hecho siempre ante cualquier logro o avance de las mujeres. Ahora, quieren hacer creer que hemos llegado demasiado lejos y vamos a romper la familia. Así, y como también ha hecho siempre, utiliza a las mujeres para que nos cuenten que lo maravilloso y lo que realmente está de moda es ser ama de casa. Ni es maravilloso ni nuevo. Es la tradicional división sexual del trabajo. Ellos, los varones, el productivo y remunerado y nosotras, las mujeres, el reproductivo y no remunerado. Es tan viejo como ir a pie y convierte a las mujeres en dependientes económicamente y, por lo tanto, sumisas. Así, las influencers en las redes sociales, contrariamente a lo que predican, no paran de ganan dinero. Son como las mujeres de la Sección Femenina de la dictadura franquista española, instruían a las mujeres para que fuesen buenas........
