Laura y la última víctima
Imagen de una manifestación de condena por violencia contra la mujer. / EDUARDO RIPOLL
“Violencia machista dentro de nuestra propia casa”. Con esa frase, que es sobre todo una constatación, un sindicato policial reaccionaba al asesinato de Laura, agente de la Guardia Civil, tiroteada hasta la muerte por su expareja y padre de sus hijos. El asesino, también miembro de la Guardia Civil, fue abatido por compañeros del cuartel que presenciaron los hechos. Apenas han pasado unas horas desde el crimen, pero ya sabemos que existía........
