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La reunión que fracasó y cambió el mundo

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29.09.2026

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Hay reuniones que producen acuerdos y se olvidan. Hay otras que fracasan y cambian la historia. El 12 de octubre de 1986, Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov salieron de Höfði House, una pequeña casa blanca frente al mar en Reikiavik, Islandia, sin el acuerdo que habían buscado durante dos días de conversaciones extraordinarias. Sus rostros lo decían todo. Gorbachov parecía frustrado; Reagan, abatido.

No hubo tratado. No hubo ceremonia. No hubo fotografía de dos líderes firmando un documento histórico. La cumbre parecía haber fracasado. Catorce meses después, Reagan y Gorbachov firmaron en Washington el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, el INF, que eliminó toda una categoría de misiles nucleares estadounidenses y soviéticos.

Lo que había parecido un fracaso resultó ser uno de los momentos decisivos del final de la Guerra Fría. Ésa es la historia que recupera The brink of war, la nueva película dirigida por Michael Russell Gunn, con Jeff Daniels como Reagan, Jared Harris como Gorbachov y J. K. Simmons como George Shultz.

La película merece verse no solo como historia política: también como una extraordinaria clase sobre liderazgo. El episodio de Reikiavik plantea una pregunta que todo director general, emprendedor o negociador debería hacerse alguna vez: ¿cómo sabemos si una reunión realmente fracasó?

Cuando dos enemigos empezaron a imaginar

En 1986, Estados Unidos y la Unión Soviética poseían arsenales capaces de destruir varias veces el planeta. El número global de armas nucleares rondaba su máximo histórico. Reagan había llamado a la Unión Soviética el “imperio del mal”. Gorbachov encabezaba un sistema que había construido buena parte de su legitimidad alrededor de la confrontación con Occidente.

Pero los dos compartían una convicción sorprendente: las armas nucleares representaban un peligro extraordinario para la humanidad. Gorbachov necesitaba, además, reducir el enorme peso económico de la competencia militar para transformar la economía soviética. Reagan soñaba con un mundo en el que las armas nucleares pudieran volverse obsoletas mediante su Strategic Defense Initiative, SDI, el proyecto conocido como “Star Wars”.

Llegaron a Reikiavik para una reunión que debía ser relativamente informal. Y entonces ocurrió algo inesperado. En lugar de limitarse a discutir cuántos misiles podía conservar cada potencia, comenzaron a vislumbrar la eliminación de categorías completas de armamento. En algún momento, la conversación se acercó incluso a la posibilidad de eliminar prácticamente las armas nucleares. Eso era casi inconcebible.

El historiador David Hoffman ha recordado que es importante no convertir aquel episodio en una fábula en la que Reagan doblegó a la Unión Soviética. Gorbachov fue decisivo en la formulación de algunas de las propuestas más radicales. Los dos líderes empujaron la conversación más allá de lo que sus propias burocracias consideraban........

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