Hay una manera fácil de gobernar
Nombre de usuario o dirección de correo
No tengo ánimo hoy de diseccionar la vida pública mexicana en parcelas microscópicas, como la que explica las estrategias e incentivos que usa Morena para mantener como aliados al PT o al PVEM. Se me atraviesan esos temas lodosos. Se me atraviesan las astillas del proceso electoral de 2027, las babas de Donald Trump cuando escupe groserías institucionales contra el gobierno mexicano mientras lisonjea a la presidenta Claudia Sheinbaum, las declaraciones de nuestros políticos, las encuestas, los acomodos partidistas. Es el lodo que hay y a cualquiera cansa. Por eso hoy solo observo y trato de hacerlo en 360 grados.
Observo primero a Donald Trump, que acaba de prohibir el acceso a la Casa Blanca a CNN, MS NOW y Politico porque, dice, publican fake news. No los quiere dentro de “la casa del pueblo”; lo que quiere es su Trump TV.
El mecanismo me resulta familiar. En México, Sheinbaum dispone cada mañana de un espacio larguísimo, controlado desde Presidencia, para fijar agenda, responder, desmentir, escoger interlocutores y establecer el encuadre con el que su gobierno quiere que se lean los acontecimientos. En Rusia, el Kremlin lleva años construyendo una relación todavía más cerrada con las grandes televisoras y los medios afines para ordenar la conversación pública. Tres países completamente distintos, tres sistemas políticos que no deben meterse en la misma licuadora y, sin embargo, una tentación compartida: haz periodismo si quieres, pero yo escojo a mis amiguitos.
Sigo observando y topo con Alemania, cuyos resultados electorales alimentan estos días las revistas de análisis y ciencia política a las que soy........
