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Fantasia 2026: esperar lo inesperado

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23.07.2026

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Organizado en el centro de Montreal, el Fantasia International Film Festival –o, simplemente, Fantasia– ha llegado en estos días a su 30ª edición. Se trata del festival de cine fantástico y/o de género más importante de América del Norte y, sin duda, uno de los más eclécticos del mundo. Me refiero a que tanto en su sección competitiva –la Cheval Noir, con 13 largometrajes provenientes de todo el orbe– como en las otras secciones –Animation Plus, Horizon 2026, Underground, Fantasia Retro, Documentaries from the Edge, Genre du Pays–, el común denominador de todas las películas no es su pertenencia estricta a un género fantástico en específico –la ciencia ficción, el horror, las aventuras– sino a una genuina vocación disruptiva, más allá de que el resultado sea más o menos logrado. De acuerdo con mi experiencia –y ya tengo varios años cubriendo este festival canadiense–, lo único que se puede esperar de la programación anual de Fantasia es lo inesperado.

El mejor ejemplo, entre todos los filmes que he visto hasta el momento, es No rest for the wicked (Dinamarca – Islas Feroe – Islandia, 2026), segundo largometraje de Kasper Kalle. Ubicado en las Islas Feroe en 1862, la cámara de Jacob Moller nos presenta un escenario agreste, lluvioso, grisáceo, en donde no hay un solo árbol a la vista. El joven pescador Baldur (Egor Venned), único sostén de su correosa madre Ásla (Sofia Nosloe), intenta salvar a un desconocido que parece perdido en su pequeño bote, entre las olas y las rocas, solo para ser rescatado él mismo cuando el muchacho cae desmayado al agua. El extraño, Helge (Pilou Asbaek), resulta ser un carismático ballenero que está viviendo en ese rincón del mundo solo por un tiempo, mientras se sube a otro barco a seguir su vida de aventuras. Aunque al inicio parece que la inevitable relación amorosa será entre la aún atractiva madre y el sonriente y descarado ballenero, muy pronto nos damos cuenta que el amor........

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