El ruido del dinero
La impunidad con la que los buggies trituran el suelo de Lanzarote constituye una amenaza real e inminente para la isla.
Quienes vivimos aquí fuimos testigos de cómo se forjó una identidad única en el mundo, un equilibrio ejemplar donde el progreso avanzaba de la mano de la protección de nuestra naturaleza. Sin embargo, la realidad actual a pie de calle dista mucho de esa postal idílica. El descontrolado auge de las excursiones motorizadas por los caminos rurales acelera un proceso de degradación que terminará por pasar una factura impagable a nuestro territorio.
El impacto de estas caravanas no es una exageración; es una herida abierta en el día a día de nuestros pueblos. Zonas de enorme valor agrícola y paisajístico sufren el paso constante de grupos de vehículos que destrozan el firme........
