El cambio de estrategia antidrogas de EE. UU. cambia las reglas para Colombia
Este es un espacio de debate que no compromete la opinión de La Silla Vacía ni de sus aliados.
Esta columna fue escrita por la columnista invitada María Alejandra Santos Barón.
Esta semana el gobierno de los Estados Unidos publicó la Estrategia Nacional de Control de Drogas de EE. UU. 2026, que describe un enfoque de “ofensiva implacable” y con implicaciones directas para Colombia, centrándose en la interrupción de la cadena de suministro y la rendición de cuentas de las naciones socias. Esta estrategia supone para el país un reto en seguridad y defensa nacional nunca antes visto.
El plan busca pasar de una postura reactiva a una “ofensiva implacable” para ganar la guerra contra las drogas en dos frentes igualmente importantes: eliminación de la oferta y reducción de la demanda, mediante una estrategia de fortalecimiento interno de la salud pública.
En primer lugar, la eliminación de la oferta mediante la ofensiva implacable busca identificar, atacar y desmantelar los carteles y redes extranjeras —Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO)— involucradas en el suministro de drogas. También busca interrumpir el flujo de precursores químicos y maquinaria para fabricar desde países de origen antes de que se utilicen para producir drogas ilícitas, mantener la seguridad fronteriza mediante sistemas avanzados de detección, y apoyar a naciones socias para desmantelar laboratorios clandestinos en el extranjero.
En segundo lugar, en el caso de la estrategia de salud pública, la estrategia busca prevenir el inicio del consumo de sustancias, especialmente en jóvenes, para proteger la salud pública, reducir costos sociales a largo plazo y hacer que el tratamiento eficaz sea más accesible que las propias drogas, integrándolo en el sistema de salud y celebrando a quienes logran la recuperación.
Lo que la estrategia antidrogas de EE. UU. le pide a Colombia
La estrategia establece para Colombia obligaciones concretas más allá de la retórica diplomática. En materia de rendición de cuentas, Washington exigirá a los países de origen y tránsito —Colombia entre ellos, junto con China y México— que amplíen los marcos de incentivos para que sus sectores logístico, químico y farmacéutico eleven estándares de seguridad y detección. Esto no es una recomendación: es una condición de relacionamiento.
Sobre el terreno, la presión se traduce en dos frentes simultáneos. Por un lado, el ataque directo a la producción en origen, apoyando a las naciones socias en el........
