Abelardo va por la cabeza de la Andi y pone a prueba a los empresarios
La Silla Vacía verificó que el veto del gobierno de Abelardo de la Espriella a Bruce Mac Master como presidente de la Andi es real. No ha sido una orden directa del presidente a sus ministros ni ha ‘bajado’ al nivel de los viceministros. Pero el mensaje ya está circulando de manera informal en el gabinete.
Durante muchos años, Abelardo de la Espriella utilizó como estrategia para sus peleas aumentar el costo a sus contradictores. La Silla documentó durante la campaña que, como abogado, recurrió a denuncias penales contra sus contrapartes o incluso contra los jueces, demandas civiles, embargos y señalamientos públicos contra periodistas para ganar sus casos; varios periodistas dijeron haber terminado autocensurándose después de esos procesos.
Ahora, tras fracasar en su primer intento de sacar a Bruce Mac Master de la Andi, su gobierno está aplicando una lógica similar desde el poder. El eventual veto no solo pone a prueba a Mac Master sino que obliga a los grandes empresarios a decidir cuánto están dispuestos a arriesgar para defender la autonomía de su gremio, el más poderoso del país. Pero el veto al principal líder gremial puede terminar también costándole a De la Espriella la interlocución empresarial que necesita para ejecutar su agenda económica que en plena crisis fiscal depende casi enteramente del sector privado. Es una apuesta mutua.
La Silla contactó a Mac Master, y a tres miembros de la junta. “Hemos expresado nuestra disposición a trabajar aceleradamente con el gobierno en múltiples frentes, no tengo duda de que es lo mejor para el país. No veo conveniente referirme a comentarios de redes sociales”, respondió el presidente de la Andi. Los tres miembros de la junta no respondieron.
En la noche del lunes, la ex candidata presidencial y presidente de Publicaciones Semana sacó un trino con la chiva de que el gobierno habría dado la orden a los ministros de vetar a Bruce Mac Master. Sin embargo, ningún medio le dio credibilidad. Ni siquiera su revista, que hasta la fecha de publicación de esta historia no había registrado la noticia.
Un líder de un gremio diferente a la Andi, le dijo a La Silla que no se iba a pronunciar. “Yo personalmente no estoy seguro si esta es la agenda Gilinski gestionada a través de Victoria Eugenia, más allá de si coincide con las preferencias del gobierno”. Otro director de gremio dijo que no se iban a pronunciar “con base en un chisme”. Un tercero se quejó del método: “al menos con Petro era de frente”.
Los políticos, en cambio, de lado y lado del espectro político lo dieron por........
