Vicky empieza buscando el voto uribista, y se carga la sombra de Duque
Álvaro Uribe dice que son “chismes de la pequeña política”. Pero son muchos y tratan sobre una decisión estratégica importante. La noticia de la llegada de Alicia Arango a la campaña de Vicky Dávila, filtrada al parlante mediático de Julio Sánchez Cristo, traza el arranque de la estrategia política de la candidata outsider de la derecha: va por los votos de la base uribista. Son los mismos votos que también cortejan cinco precandidatos del Centro Democrático, que viajan por el país de la mano de Uribe.
La decisión también tiene riesgos. Dávila rompe el guion que había trazado Rodolfo Hernández para un candidato de la antipolítica que se puso en segunda vuelta y suma a una jugadora muy ligada a la política tradicional a una campaña que llama “independiente”.
Arango fue secretaria privada de Uribe y fue directora del Centro Democrático. El expresidente respondió que la movida de Arango no tiene que ver con él. Arango también fue dos veces ministra de Iván Duque, una figura impopular con cada vez más vínculos a la campaña de Dávila. “Es el abrazo del oso”, dice Luis Duque, un estratega político. La misma expresión se la mencionó a La Silla un congresista uribista que fue cercano al expresidente, y tras destacar sus virtudes, recuerda que su presidencia fue un lastre para el Centro Democrático.
Desató un hervidero de versiones sobre su significado. “Hay que preguntarle a Alicia Arango si es enviada de Iván Duque”, reaccionó María Fernanda Cabal, la senadora precandidata.
Vicky respondió con los taches arriba: “Debes sentir que te mereces la nominación después de 12 años militando en el partido y haciendo fila de manera obediente”. Luego, esquivó una respuesta directa sobre el rol de Duque: “Alicia Arango se sumó a mi movimiento independiente, y la recibí porque pienso que es la mejor persona para el cargo”. Ni Arango, ni Dávila, ni Duque, ni Sandra Suárez, gerente de la campaña de........
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