La guerra es esto
Mediado 1914 se inició la Primera Guerra Mundial. Dijeron que no quedaba más remedio que librarla, una guerra defensiva, impuesta desde el exterior. Se contaron cosas que la gente parecía dispuesta a creerse, cuanto más inverosímiles mejor. En ambos lados hubo euforia, temor y esperanza: iban a combatir a las tenebrosas fuerzas del mal. Así nos lo cuenta Peter Englund. Los jóvenes colapsaban las oficinas de reclutamiento. Se prometía una guerra corta. Llegó el primer invierno, al que siguió otro y después llegarían más. El 14 de febrero de 1916, el soldado Kresten Andresen está en Montigny pensando en la paz mientras escribe a su madre: «Yo también creo que la guerra habrá terminado antes de agosto… Seguro........
