Esa isla es mía
A pesar de que Donald Trump ha suspendido su amenaza militar sobre Groenlandia, la enorme isla que pertenece a Dinamarca y es a la vez autónoma, el drama no ha terminado, porque es evidente que el áspero mandatario quiere salirse con la suya. Ya que no ganó el Premio Nobel de la Paz, ahora quiere ganarse una medalla geopolítica ártica.
Se presume que el acuerdo con Estados Unidos consistiría en darle a la gran potencia, ahora bastante desatada, la posibilidad de que ponga más bases militares en este territorio poblado mayoritariamente por los inuit (también llamados esquimales).........
