Bukele de Temu
Ni rebuscando bajo las piedras pudo el congreso haber encontrado a un sucesor más digno de Dina Boluarte -aquella ilustre dama que se marchó con el récord mundial de rechazo ciudadano, tanto que Nicolás Maduro terminó pareciendo el rey de la popularidad a su lado- que a José Jerí, el muchachote que irrumpió en Palacio de Gobierno convencido de que la presidencia interina y precaria que asumió hace casi cuatro meses es un salvoconducto para todo uso.
En términos reales, una presidencia interina no sólo tiene un plazo limitado, sino, por lo mismo, objetivos muy definidos. En el caso de Jerí, asegurar las elecciones generales que había convocado su antecesora y trabajar -que no resolver, por la brevedad de su período- en el problema de la inseguridad. En este último rubro, el mandatario que apostó por el figuretismo a toda máquina, no ha hecho nada eficiente. Ha desperdiciado su potestad para emitir decretos de urgencia en improductivos estados de emergencia o prohibición de que viajen dos personas en una moto. ¿Resultados? La delincuencia sigue campando y la cantidad de víctimas de la extorsión, creciendo exponencialmente.
Entretanto, como si fuera un presidente nacido de la voluntad popular -él, que ingresó con menos de 11 mil votos por ser accesitario de Martín........
