Echar el muerto a otro
En el noble ejercicio de la política de todo abunda, como en la viña del señor. Existen seres humanos, que se travisten en el desempeño de ese noble arte y, entonces, resultan ser miserables, deleznables, vomitivos… metidos a políticos. Llegado, a esta apreciación, recuerdo haber leído no hace mucho sobre la expresión “Echar el muerto al otro”. Expresión proveniente de la Edad Media, donde eran habituales reyertas y asesinatos sin justificación. Ocurría que, tras hallarse un cadáver abandonado en la población, si no se lograba saber la causa del óbito ni el responsable, el pueblo tenía que hacerse cargo, pagando una multa económica al rey. ¡Ah! Ello dio motivo a que los ciudadanos del pueblo del muerto buscaran la picaresca o el ingenio nada ético, pero eficaz, para eludir la sanción: Trasladar el cadáver al pueblo vecino, dejándole así la responsabilidad de la muerte. Echar el muerto a otro.
La metáfora refleja como los hay que intentan eludir sus responsabilidades, cargándosela a los demás. La política, aparte de........
