Los peces no lo son sino cariños bajo el agua
Hoy me he dicho que voy a hacer unos versos, pero no de esos endecasílabos, ni de cesuras impecables y hemistiquios. Abro la ventana y ya entra sin pedir permiso este calor indomable y me da en las manos con las que te escribo, con afecto siempre, y con las que acaricio las flores que explotan, primero mínimas y luego preciosas. Son hermosas siempre, como tú, incluso cuando se deshojan.
Las cosas que te rodean, los árboles, las nubes, las casas, los ruidos de las azadas sobre la tierra parda, las cigüeñas que reduplican los sonidos para decir a sus polluelos mimos y payasadas, las prisas que aceleran los automóviles por esa calle tan larga… súbitamente cesan.
Y quedamos los dos frente a frente, solos porque todo se diluye, y me pongo a........
