Clavijo clavó un clavito
Por fortuna, el problema flotante del MV Hondius parece en vías de solución. Cada mochuelo a su olivo y bajo estrictos controles sanitarios, procedimiento que debe acotar los riesgos de contagio del hantavirus de los Andes. En la memoria queda una tardía respuesta de la armadora neerlandesa del buque, un vuelo con una treintena de pasajeros desde la remota isla de Santa Elena, de soberanía británica, a Johannesburgo y una escala inútil en Cabo Verde antes de recalar en el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona. Entremedias, tres fallecidos y varios casos sintomáticos o medio sintomáticos, a juicio de cada administración sanitaria. Un proceso lento, imagino que exasperante para los pasajeros y la........
