No me resigno, por responsabilidad
Hay quien me pregunta con cierta sorpresa -y a veces con ironía- cómo es posible que, después de tantos años de vida profesional y personal, haya decidido afiliarme ahora a un partido político. Como si el compromiso político tuviera fecha de caducidad. Como si implicarse en la vida pública fuera cosa de jóvenes o de quienes buscan hacer carrera.
Mi respuesta es sencilla: precisamente porque ya he vivido mucho, porque he visto cómo funcionan las instituciones por dentro y porque creo que ha llegado el momento de aportar mi pequeño grano de arena para mejorar la sociedad en la que vivimos.
Durante muchos años he servido al Estado con lealtad y discreción. En ese tiempo uno aprende algo fundamental: las instituciones no son abstractas, las instituciones dependen de las personas. Dependen de su valentía, de su........
