El último dandy
Inevitable, tenía que escribir de ese artista multidisciplinar y romántico: Modesto Contreras Orero. Le llamaban el Barón Deverini. Quizás heredó la elegancia de aquellos caballeros del Casino, que allá en los 50 acuñaron la frase: “Para caballeros, los de Verín”.
Ay, aquellos casinos de posguerra donde también habitaban personajes de Machado: “Este hombre de casino provinciano / tiene mustia la piel / el pelo cano / ojos velados por la melancolía”. Entonces, había muchos sastres y la alta burguesía vestía con preciados trajes a la medida. Verídico. En mi niñez había un limpiabotas que había llegado huido de Baracaldo. Todos le llamaban así: Baracaldo. Cada cierto tiempo dejaba el sillón de limpiabotas, se paseaba por delante del casino y les gritaba: “El Arca de Noé, hay animales de todas las especies”.
Nadie llevó con tanto estilo su sombrero. Siempre........
