El peligroso límite entre justicia social y derechos colectivos
La historia universal rebosa en ejemplos contundentes de causas justas que degeneraron en formas injustificables de violencia: el fanático Jan van Leiden tomó la ciudad de Münster en 1534 instalando una teocracia dictatorial basada en la violencia, con el argumento de abolir los privilegios y la propiedad privada; la Revolución Francesa, con el Terror de 1794, en nombre de los derechos universales del ciudadano, ejecutó en la guillotina a más 50,000 franceses para al final adoptar otra vez la monarquía en 1815.
¿Pueden estas analogías ayudarnos a entender lo que ocurre en el Ourense de hoy, donde la tractorada ha bloqueado muchas de sus principales arterias, generado unos atascos colosales que al final afectan las vidas de todos? ¿Es posible que todo este movimiento pro-justicia afecte al mismo tejido social que intenta proteger? Probablemente sí.
La firma del Tratado Mercosur-UE........
