Reaccionar ante los pequeños fastidios
El cambio de hora. Como todas las ideas nacidas de la avidez humana, es una mala idea. Cambiar la hora atenta contra los ritmos del cuerpo, quiebra el sueño y replantea nuestra posición en el mundo. Que los días crezcan y decrezcan a su ritmo sagrado y que el invento tiempo no trastoque la vida del hombre.
El billete de tren especulante. Un billete de tren debe tener siempre el mismo precio y no estar sujeto a la especulación de casino, con falsas ofertas encarecientes, servicios premium y demás paparruchas-trampa. Todo es culpa de la gente del márquetin, que infectan con su mandanga venenosa hasta los servicios públicos.
El molesto del teléfono. En un bar, en un........
