El Gobierno concede a ETA lo que tanto quería
La Semana Santa constituye cada año una bofetada en toda regla para aquellos que, como la izquierda, tratan de asimilar el catolicismo con la perfidia y el fervor popular con la irracionalidad pasada. También representa una suerte de torre de marfil temporal en la que reposar después de la actividad frenética y en la que coger fuerzas para la que ha de venir. Las baterías que recargan las almas exhaustas son durante este periodo la religiosidad, el sosiego, los encuentros familiares y la lectura apaciguada.
Esta Semana Santa han caído a mis manos tres........
