Odio y hodio
Está la cosa tensa, amigos. En apenas dos semanas, miles de personas han muerto y varios millones han tenido que huir de sus hogares y no, esta guerra con Irán no la está ganando Estados Unidos. Desde luego, a los mercados financieros no se lo parece.
Esta guerra, conforme se dilate en el tiempo, se sufrirá en el resto del planeta y nosotros apenas estamos empezando a enterarnos, si acaso al ir a repostar.
En las últimas horas, una voz que dice ser Jamenei hijo amenaza, en su primer mensaje a la pobre nación iraní -bastantes décadas sufrieron ya por su ayatolá padre- con «vengar las muertes de los mártires», con activar células terroristas «durmientes» en Occidente, con seguir atacando con sus drones y bloqueando el Estrecho de Ormuz.
O sea, Jamenei Junior -o quien quiera que sea el nuevo líder supremo de ese régimen- quiere continuar con este horror y estrangular las reservas energéticas de terceros países (quizá porque sabe que sus aliados chinos y rusos le sujetan). Y el resultado es un Estrecho de Ormuz y alrededores en guerra total, con bases militares europeas atacadas y con la Unión Europea y la OTAN haciendo la vista gorda.
Enfrente, tenemos a Donald Trump y sus bandazos dialécticos, vociferando en público que Estados Unidos ya ha ganado la contienda y, al mismo tiempo, matizando que hay que terminar el trabajo.
¿Esto qué diablos significa? ¿Hablamos entonces de semanas o de meses de guerra? Si nos ponemos en el segundo supuesto, apañados estamos con el petróleo y el gas, que escasearán con seguridad y, en general, con los precios de todo, al alza y sin freno.
Hace solo unas horas, ha sido atacada una sinagoga en Michigan y el FBI se ha presentado allí de inmediato. No quiero ni pensar en esas células durmientes que, de repente, puedan actuar en Estados Unidos y desestabilicen definitivamente esta situación.
Habrá que estar muy atentos, en las próximas horas, a la guerra santa que pide Jamenei Junior y que puede concretarse en ataques sobre la costa Oeste estadounidense.
Tal y como está la cosa, a los españoles nos convendría que nuestro Gobierno, por el interés general, nos anuncie cuanto antes medidas económicas para paliar la crisis energética y económica galopante que se nos viene encima y mantenga, en lo sucesivo, un perfil bajo de enfrentamiento con Estados Unidos, no sea que Trump nos imponga aranceles selectivos y vete a saber qué más. Cuidado, presidente, con su política internacional, no sea que perjudique en exceso a nuestras empresas y eso fomente más odio (y hodio).
