Trump, ¿odioso éxito hegemonizador?
Ningún gobernante del mundo es visto con más justificada antipatía. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concentra en su contra razones cuasi objetivas y racionales, muchas sencillamente derivadas de la visceralidad de sus adversarios de todos los puntos cardinales. La tormenta de merecidas reacciones en contra no ha movido un ápice la intención renovada de imperialismo hemisférico y sólo es comparable en su intensidad con la diversidad de sus insoportables —así sean cuestionables— éxitos.
El representante del aparentemente más anticuado machismo hegemónico e infamemente patriarcal, sacude el globo durante un año y hace dudar de las capacidades de naciones y bloques regionales de resistir su imprevisible........
