Tres premisas teológicas sobre Cuba
Lo mismo en redes sociales, medios de comunicación o foros académicos de las ciencias sociales, circulan premisas irreductibles que distorsionan el pasado, el presente y, por tanto, las opciones de futuro para Cuba. Lamentablemente, esos dogmas teológicos, formulados desde categorías absolutas del bien y el mal, se refuerzan entre políticos cubanos y cubanoamericanos.
La primera de esas premisas posee una formulación disyuntiva: o bien, después del 1 de enero de 1959, la Revolución cubana produjo el mejor modelo social, no sólo de Cuba sino de toda América Latina y el Caribe y la mayoría del Tercer Mundo, o bien produjo la peor dictadura de todos los tiempos en la región: el castrismo. De acuerdo con esa premisa, esas dos cosas, llamadas con nombres contradictorios, la Revolución y el castrismo, continúan vigentes.
La segunda premisa teológica es la que atribuye a cada bien y a cada mal rotundos culpables. No causas concretas y actores más o menos responsables, sino culpables........
