Rafael Marín, en ruta a Quintana Roo
Ayer Rafael Marín Mollinedo dejó la dirección general de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), donde su desempeño fue sobresaliente tanto en recaudación como en detección de operaciones comerciales sospechosas y francamente delictivas —como el contrabando de combustible, el conocido “huachicol fiscal” que evade el pago de Impuesto Sobre la Renta y del Especial sobre Producción y Servicios— que cambió la fisonomía del sistema de tributación al comercio exterior del país.
Todo indica que se apresta a asumir un cargo relevante de representación federal que le permitiría preparar su precandidatura del partido Morena para competir en 2027 por la gubernatura de Quintana Roo.
Independientemente de su trayectoria como exitoso empresario en el sector agropecuario y comercial, así como funcionario eficaz, la honestidad es una constante a lo largo de la trayectoria de Marín Mollinedo. Los datos de su desempeño en ANAM hablan por sí solos: el 27% de la recaudación tributaria del año pasado correspondió a la funcionalidad de las 50 aduanas del país y con acciones que atajaron los cochupos y los “moches”.
Vaya, decenas de agentes aduanales (10% del total) perdieron su patente de operación al documentarse prácticas laxas, indebidas e incluso de contubernio para autorizar la internación de mercancías diversas al país a precios ridículos.
A ello se agregó la investigación y denuncias a uno de los........
