Fridamanía europea y la doble vara vs. Colección Gelman
El gusto por la obra de Frida Kahlo vuelve a sacudir al Reino Unido… y revuelve la panza a los guardianes de la conciencia en México. La exposición recién inaugurada en la Tate Modern vendió 40 mil entradas por anticipado y va como la mayor muestra dedicada a la pintora mexicana fuera de su país natal: van 30 obras de Frida Kahlo y casi 130 piezas de otros artistas articulados a su figura y época.
Kahlo es controversial y su obra le ha convertido en icono cultural global muchas décadas después de su deceso. Tal popularidad reabrió la discusión sobre la comercialización de su imagen: en el Tate Modern, que dirige Jessica Morganal, al final del recorrido los millones de visitantes encuentran una tienda repleta de todo tipo de souvenirs.
Es decir, que existe la posibilidad de que los comunes podamos llevar a casa el simbolismo del arte que nos identifica, y al que sería imposible acceder de no ser por la democratización de tales símbolos mediante las elegantes fibras de mercado y los derechos de autor.
• Mikel Arriola, abucheado
Y sí, es un debate legítimo. Lo turbio es la desigual intensidad con la que se aplica el escrutinio en México que encabezó una pandilla de nueve santones culteranos contra la Colección Gelman Santander. Santones que no dijeron ni pío contra la expo del Tate Modern siendo que la Colección Gelman representa una tercera parte de obras y una fracción de su operación comercial y cultural.
Tales santones, guardianes hoy, se desgarran las vestiduras........
