El agua que López le negó a Guadalajara
La presa El Zapotillo era el núcleo del sistema hídrico Río Verde que diseñó la Comisión Nacional del Agua cuando fue dirigida por Luis Luege durante el gobierno de Felipe Calderón: el proyecto fue rechazado por habitantes de tres poblados que serían inundados por un embalse que generaría una cortina diseñada originalmente a 105 metros de altura para garantizar durante 50 años agua potable a Guadalajara, su zona metropolitana y a León, Guanajuato; una decisión tomada por Andrés Manuel López en 2019 inutilizó tal cortina al bajar su capacidad a 40 metros… y hoy es patente la grave crisis de agua en la capital jalisciense.
En 2009, y tras una licitación pública, la construcción de la presa fue adjudicada a la alianza entre La Peninsular encabezada por Carlos Hank Rhon, y la española FCC, de Esther Alcocer Koplowitz. El costo proyectado inicial de la obra fue cercana a los 8 mil millones de pesos. El proyecto y la obra misma fueron objeto de rechazo por los pobladores de Acasico y Palmarejo si la cortina se elevara a 80 metros de altura, pero sobre todo, de habitantes de Temacapulín si la cortina fuese de 105 metros.
Evidentemente que a esas personas se les reubicaría, pero su rechazo que fue potenciado por organizaciones ambientalistas y políticas llevó a que se interpusiera una controversia constitucional 93/2012 para que la cortina no se elevara a 105 metros. Clemente Castañeda, diputado de Movimiento Ciudadano, fue activo opositor a la máxima altura.
De Dinamarca al colapso del sistema de........
