El despropósito y las evidencias
Ya sabemos que el Supremo no es precisamente el lugar donde comparecen gentes ejemplares, decentes, referentes de la sociedad, sino la escoria, los deshechos de tienta, la basura, la hez, y así lo hemos podido observar en las últimas dos semanas donde la quincalla patria, los secuaces de Sánchez han prestado declaración sin que a él se le haya movido un músculo de la cara. Claro, los lleva bloqueados (los músculos faciales) por el bótox que tan primorosamente le infiltran periódicamente sin que ello pueda ocultar la crispación ni tampoco la preocupación de quien lleva el peligro pegado a las nalgas. Esposa, hermano y adláteres están desfilando marcialmente por las manos de la Justicia si bien ésta la controla desde su nido de ocultación, que es la Moncloa. “¿De quién depende la Fiscalía General?, pues eso”, “¿y el Constitucional?, pues no hay más que decir”. Así, con la Ciclamato o........
